La primera parte resultó emocionante en ambos lados de la cancha, primero los Xolos buscaron ir al frente, acosar al rival y lograron acercarse en varias ocasiones, pero no llegaron a generar el peligro necesario para inquietar al meta Tuzo.
El cuadro visitante intentó sacarse el acoso al que estaba sometido, buscó salir por las bandas y poco a poco
alejó el balón de su arco y tuvo más control de él, pero sin generar ataque alguno.
Cuando menos se veía que alguno de los dos equipos pudieran irse al frente, en una descolgada de Mauro Cejas por izquierda el balón terminó en la red cuando éste mandó el centro peligroso al área con destino a Elías Hernández, pero el defensa Joshua Ábrego se cruzó y lo metió en propia puerta a los 21 minutos.
El descontrol se vio de forma inmediata entre los Xolos, sin embargo, supieron reponerse muy rápido y volver a pararse de forma sólida en el terreno de juego para iniciar, una vez más, el ataque desde propio terreno.
Antes de que culminaran los primeros 45 minutos, una falta en los linderos del área terminó convertida en el gol del empate cuando Raúl Enríquez le pegó directo y le dobló las manos al arquero para enviarla al fondo y regresar la esperanza a sus compañeros.
La segunda mitad empezó a tambor batiente, apenas habián transcurrido tres minutos y los de casa ya daban la vuelta al encuentro con un cabezazo en el área de Juan Pablo Rodríguez en un tiro de esquina cobrado por Leandro, la gradería revivió al mismo tiempo que los jugadores se daban cuenta que la victoria no era imposible.
El partido prendió aún más en ese momento, la tribuna no dejaba de apoyar y los Tuzos, también necesitados de puntos, se unieron al espectáculo, brindaron su mejor futbol, no se espantaron ni se echaron para atrás, jugaron de tú a tú en todos los sectores y pronto encontraron el premio.
A los 62 minutos, luego de una serie de rebotes en el área de los comandados por Antonio Mohamed, Elías Hernández prendió de volea el esférico y lo mandó guardar en la portería para acallar a todo el Estadio Caliente, pero no por mucho tiempo.
Los locales sabían que el empate de nada les servía, que su público estaba deseoso de un triunfo y que era la mejor oportunidad de lograrlo, así que se lanzaron al frente con todo, con la firme intención de acabar con el rival o morir en el intento, en su perspectiva ya no cabía la división de puntos.
Mientras en la primera parte el nuevo alumbrado de la casa de los Xolos estuvo apagado, para la segunda mitad fue estrenado y, con ello, también llegó la luz al equipo, que con un certero cabezazo de Juan Pablo Santiago en el área, volvió a tomar la ventaja para ya no perderla nunca más.
Gran triunfo de Tijuana en su casa, el primero que le brindan a una afición que nunca los ha dejado de apoyar, tres puntos que les regresan los ánimos de seguir luchando por su permanencia y, de paso, le meten presión a un Atlas que cada vez ven más cerca en el tema porcentual.
Pachuca, por su parte, se queda con 20 puntos y está en el lugar siete de la clasificación.
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