jueves, 7 de julio de 2011

LA PESADILLA LLAMADA ALEMANIA

MEXICO -- ¿Qué tienen en común Hugo Sánchez, Leonardo Cuéllar, Raúl Servín, Manuel Negrete, Fernando Quirarte, Claudio Suárez, Luis Hernández, Jorge Campos, Maribel Domínguez, Oswaldo Sánchez, Rafael Márquez y Jared Borgetti?
Todos ellos se convirtieron en estrellas del futbol mexicano. Todos vistieron la playera nacional de México y representaron a su país en Copa del Mundo de la FIFA.
Pero además, cada uno de ellos vivió la tristeza y desilusión en la cancha cuando un equipo que viste de playera blanca y pantaloncillo negro se les apareció enfrente. Todos fueron derrotados en un torneo oficial de la FIFA, ya fuera Mundial o Copa Confederaciones, por la siempre temible Alemania.

Alemania ha sido una pesadilla para el futbol mexicano: del Mundial de Argentina '78 a la Copa Confederaciones de Alemania 2005, pasando por Mundiales juveniles y femeniles, y sobre todo, por esos dos puyazos que tanto tardaron en cicatrizar para el aficionado mexicano, los Mundiales de México '86 y Francia '98, en los que el Tri fue eliminado por el cuadro germano.
Cada vez que México y Alemania se enfrentaron en un Mundial o una Copa Confederaciones, siempre salieron avante los teutones, aunque fuera por penales o en tiempo extra, con 19 goles a favor y 4 en contra.
Y con este contexto histórico, mexicanos y alemanes se vuelven a encontrar en un Mundial, esta vez estando en juego el boleto a la final de la Copa del Mundo Sub-17 que se realiza en México.
La ciudad de Torreón se vestirá de verde el jueves por la noche, cuando los dos mejores equipos de todo el torneo jueguen por el derecho a disputar nada menos que el campeonato mundial de la categoría, el domingo en el Estadio Azteca contra el vencedor de Brasil y Uruguay.
Por supuesto, Alemania es una de las mayores potencias del futbol mundial, con sus campeonatos mayores de la FIFA (todavía como Alemania Federal) de 1954, 1974 y 1990; su título del Mundial Sub-20 en 1981 y sus coronas mundiales femeniles en 2003 y 2007. Pero Alemania carece en sus vitrinas de algo que México sí tiene: un campeonato mundial Sub-17, el único título de Copa del Mundo de la FIFA en la historia del futbol azteca.
Más importante todavía es que la Selección Sub-17 que dirige Raúl Gutiérrez, la cual logró su pase a las semifinales el lunes con un triunfo de 2-1 sobre Francia, no se fija en los rivales ni en la historia.
"Vamos a ganar el campeonato", afirmó el volante Kevin Escamilla de manera reiterada a los medios de comunicación tras la victoria sobre Francia en Pachuca, donde él mismo contribuyó con una de las anotaciones mexicanas.
"No se trata del juego de mi vida, ese juego apenas viene el domingo (la Final)", dijo a su llegada a Torreón el goleador mexicano Carlos Fierro, con la mentalidad puesta en lo más alto.
El portero Richard Sánchez, por su parte, habló del sueño que comparte con sus compañeros. "Soñamos llegar el domingo al Estadio Azteca para jugar la final. A Alemania se le puede ganar, siempre y cuando no cambiemos nuestra forma de jugar. Ya llevamos un poco de tiempo soñando con el campeonato", dijo el arquero del FC Dallas, quien contra Francia cometió un error en la anotación de los europeos pero después realizó una atajada salvadora que preservó el triunfo.
Los jóvenes mexicanos ya han hecho historia con cinco juegos ganados en fila en un Mundial, dando cuenta de Corea del Norte, Holanda, Congo, Panamá y Francia. Solamente la Selección Sub-20 que participó en Nigeria 1999 ganó sus primeros cuatro partidos en una Copa del Mundo, y sólo la Selección Sub-17 de 2005 ganó cinco juegos en un torneo mundialista, uno de ellos en tiempo extra, camino a su gloriosa victoria.
La Sub-17 que está en Torreón intentará hacer más historia y darle a su país un primer triunfo sobre Alemania en torneo oficial de la FIFA. La misión se antoja complicada, sin embargo. El equipo que dirige Steffen Freund y que tiene en el lateral playera número 2, Mitchell Weiser, y el delantero número 9, Samed Yesil, a sus jugadores más notables, anotó 18 goles y recibió sólo tres en sus primeros cinco partidos del torneo, ganando en octavos de final sobre Estados Unidos y en cuartos de final sobre Inglaterra.
Los resultados indican que, en general, México ha recortado distancia con respecto a Alemania: del 6-0 humillante sufrido en Córdoba en 1978 a un emocionante 4-3 en tiempo extra para definir al tercer lugar de la Confederaciones 2005, en Leipzig. Antes, en 1998, en la ciudad francesa de Montpellier, México cayó 2-1 en los octavos de final del Mundial, pero fue hasta los 15 minutos finales que los germanos anotaron sus goles.
El antecedente más doloroso para los mexicanos cuando se habla de Alemania fue sin duda aquel encuentro en Monterrey, donde se peleaba un lugar en las semifinales de la Copa del Mundo de México 1986. El juego se fue empatado sin goles hasta los penales, y ahí sólo uno de tres tiradores aztecas marcó (Manuel Negrete) para el resultado de 4-1. Alemania también ganó 1-0 en la fase grupal del Mundial Sub-20 de 1981 en Australia y 6-0 en fase grupal del Mundial Femenil de 1999 en Estados Unidos.
"Los hemos visto trabajar muy fuerte, creo que es un equipo que tiene excelentes posibilidades", dijo sobre el equipo mexicano Leonardo Cuéllar, entrenador de la Selección Femenil azteca. A Cuéllar le tocó perder contra Alemania como jugador, en Argentina '78, y como técnico del Tri femenil, en 1999.
"Los alemanes son un rival de mucho peligro".
Alemania, dicen de manera figurada, siempre gana en el futbol. Para los mexicanos, esa sentencia es literal. Ellos siempre ganan. Pero siempre hay una primera vez. ¿Será este jueves?

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